ENTREVISTA: Francisco Calderón M. – FOTOGRAFIAS: Paola Meza
Paola, es artesana en cerámica, docente e investigadora, asiste a clases en el diplomado de la Universidad Tecnológica Metropolitana UTEM sobre gestión cultural para aprender a gestionar su próximo libro sobre una investigación en relación a la cerámica que postulará al FONDART. Realiza talleres en la comuna de Hijuelas. En esta entrevista conocerás porque hace artesanias en cerámica, donde las puedes encontrar, que proyectos tiene a futuro asi como la cerámica misma. Esta es su historia.
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¿Cómo empezaste con el taller cerámico?
El taller nace de la necesidad de fusionar tres ejes: Arte, Tecnología y Oficio. Mi camino comenzó al entender que la cerámica no es solo «hacer cacharros», sino una Alquimia de la Tierra donde transformamos silicatos en objetos perdurables. Así fundé Pella Gres, un espacio dedicado a la ingeniería de pastas y esmaltes, buscando elevar el oficio manual al nivel de la ciencia de materiales.
¿Cómo es el proceso creativo para esmaltar? ¿Cómo sabes qué diseñar sobre cada objeto?
Mi proceso creativo está profundamente ligado a la Identidad Territorial y La Curiosidad de los distintos tipos de esmaltes que existen. Antes de tocar un cuerpo cerámico, hay una etapa de observación de los colores, la flora y la geografía de mi entorno. El diseño nace de la forma: analizo la estructura de la pieza y decido si el acabado será un esmalte de alta temperatura (Gres) que resalte la textura o si jugaré con óxidos para crear paletas que evoquen por ejemplo la naturaleza local.
¿Qué significa para ti la cerámica?
Para mí, la cerámica es geología aplicada. Es la capacidad humana de comprimir millones de años de historia planetaria en unas pocas horas dentro del horno. Es un linaje de 26 milenios de evolución que nos permite crear un registro perdurable de nuestra cultura y existencia.
¿Cómo fue haber participado como monitora de cerámica en Prodemu? ¿Cómo llegaste a eso?
Llegué por mi vocación de transmitir el oficio como una herramienta de empoderamiento. Mi experiencia con grupos como la Asociación de Mujeres de Olmué, Artesanas de la Peña y actualmente con La Asociación Sembra me ha permitido enseñar que el dominio de la técnica —pasar del «barro» a la PASTA técnica— da a las mujeres autonomía y orgullo sobre su producción.
¿Cómo fue tu experiencia haciendo clases?
Es un proceso de maestría compartida. Mi plan formativo se divide principalmente en 4 semestres, desde los fundamentos químicos hasta el manejo del torno y hornos. Lo más gratificante es ver al alumno descubrir la «identidad molecular» del material y entender por qué una pieza sobrevive al fuego.
¿Dónde podemos encontrar tus productos?
Mis piezas y el trabajo de mis alumnos se encuentran bajo el sello de Pella Gres. Además de las ventas directas, realizamos muestras colectivas y vitrinas comunitarias para que el territorio reconozca el valor de su propia tierra transformada.

¿Qué proyectos tienes a futuro en la cerámica?
Mi gran proyecto es consolidar la Ingeniería del Modelado como un estándar educativo. Quiero seguir desarrollando investigaciones sobre esmaltes de ceniza, rocas volcánicas y lixiviación para garantizar que la artesanía local sea no solo bella, sino técnicamente superior y segura para el uso alimentario.
Tambien estoy realizando un libro de investigación con un fondo al FONDART del cual estoy postulando, Aqui les tengo un extracto:
«Hace tiempo que entendí que al salir a recolectar. No busco solo materia prima; busco el pulso del territorio. Cuando recojo una arcilla o estudio una roca para romperla, molerla y transformarla en un esmalte vivo, no estoy extrayendo un recurso: estoy firmando un pacto de escucha con el lugar. El esmalte vivo ,ese que no viene de un frasco industrial, sino de la piedra cruda del monte calcinada por el fuego del horno, es la prueba material de que la tierra nos habla, si aún sabemos arrodillarnos a escucharla.
Nos hemos vuelto tan urbanos por dentro que asusta. Delegamos el agua, la piedra, el pan y el barro. Pero quienes habitamos los márgenes, los cerros y las quebradas, sentimos que el rewilding no es una teoría bonita para zoológicos o grandes Parques Nacionales; es un acto diario de resistencia doméstica. Reasilvestrarse es permitir que la arcilla local ensucie la cocina, es aceptar que el esmalte de roca a veces se contraiga, se rompa o se comporte de formas indomables que escapan a nuestro control de laboratorio.
Necesitamos recuperar el temblor en las manos. Saber de qué risco cayó la piedra que hoy sostiene el color de nuestra taza. Desaprender la comodidad de lo idéntico para volver a ser, como las plantas que crecen sin cultivo, genuinamente silvestres».
¿Qué piensas acerca de que la artesanía no haya estado reconocida antiguamente dentro de las artes? ¿Cuan importante es para el ser humano?
Es un error histórico. La cerámica revolucionó el transporte y almacenamiento, permitiendo el avance de la civilización. La artesanía es esencial porque es el testimonio de una cultura; nos cuenta sobre la economía, religión y vida cotidiana de los pueblos. Hoy, al integrar la ciencia a la artesanía, estamos recuperando ese estatus de arte mayor.

¿Crees que hacer artesanía en cerámica dignifica a la gente?
Absolutamente. Transformar polvo sedimentario en una «roca artificial eterna» otorga una sensación de poder creativo inigualable. Cuando una persona aprende a formular su propia pasta o su esmalte y controla la quema a 1240°C por ejemplo, deja de ser un aficionado para convertirse en un arquitecto de la tierra.
¿Por qué elegiste la cerámica y no otro material?
Elegí la cerámica por su paradoja física: es un material con una dureza altísima y resistencia a la corrosión, pero que nace de la plasticidad y la fragilidad del barro húmedo. Ningún otro material te permite replicar las condiciones del magma primordial en tu propio taller.

¿Qué dice tu familia y amigos de tu arte?
Ellos ven el rigor que hay detrás. No ven solo un plato, ven mi Bitácora de Taller llena de cálculos de contracción, pruebas de absorción y fórmulas Seger. Respetan que mi arte es, en realidad, una ingeniería del fuego.
¿Eres de Hijuelas? ¿Por qué elegiste vivir ahí? ¿Hay conexión con la artesanía?
Vivir en esta zona me permite estar cerca de la materia prima y de la inspiración botánica. La conexión es total: el diseño de Pella Gres se alimenta de la naturaleza de este territorio . Es el lugar perfecto para enseñar que la cerámica es un oficio que nace de la raíz y termina en la vitrina.
¿Qué es lo más sublime de trabajar con la cerámica?
Lo más sublime es la formación de mullita (mineral de silicato de aluminio, que se forma al cocer las arcillas a altas temperaturas, son pequeños cristales en forma de aguja aportando resistencia , estabilidad y dureza) a 1240°C. Es ese momento invisible dentro del horno donde los cristales en forma de aguja se entrelazan para darle fuerza eterna a la pieza. Es saber que, gracias al calor, he creado algo que puede durar milenios.

