ENTREVISTA: Francisco Calderón Maureira – FOTOGRAFÍAS: Catalina Dollenz
Rodrigo es el fundador de la Orquesta Comunitaria Metropolitana, fundada en el año 2021 durante la pandemia y que realiza diversos conciertos de música clásica gratuitos en distintos lugares de Santiago y de Chile. Es médico, pero siempre tuvo vocación por la música, y eso lo impregna junto a decenas de músicos vocacionales con los cuales comparte su pasión por este arte. En esta entrevista nos cuenta su historia, que lo motivó a hacer la OCOM, que visión tiene de Chile con respecto a la música y a la Inteligencia Artificial, los próximos conciertos y como ha sido llevar a cabo este lindo y hermoso proyecto. Esta es su historia.
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¿Qué te motivó a ser músico y crear la OCOM?
Mi principal motivación fue mi familia, por ejemplo, mi papá que es médico y flautista vocacional aficionado y mi abuelo que era fanático de la ópera. Ellos dos me introdujeron en el mundo de la música de tradición escrita. Yo me enamoré de la música. Mi papá me impulso a estudiar instrumento, partí con flauta y a la primera clase me di cuenta de que no era lo mío, quería estudiar violín o piano y en ese minuto optamos por violín. Así entre en el camino de la música. Es un camino sin retorno, cuando uno entra es más difícil salir, te enamoras mas de la música, y ahí es interminable, nunca dejas de aprender y hacer música nueva, esa fue mi entrada a la música con 10 años, y empecé a estudiar violín a los 14 años.
La orquesta fue algo muy orgánico, porque cuando terminé la educación media, no sabía si estudiar música o medicina. Finalmente me decidí por la medicina, pero yo te diría que, en ese mismo instante, a los 18 años en mi mente ya estaba la idea de hacer música, y mi lógica era como no puedo estudiar música, pero quiero seguir vinculado a ella tienen que haber muchas otras personas en la misma situación y tiene que haber un equipo que yo pueda formar una orquesta de estas características. Personas que no se dedicaron a la música, pero estuvieron a punto de hacerlo o lo siguieron haciendo de manera aficionada. Así nace la idea que se mantiene durante los siguientes 10 años en mi mente hasta que termino mis estudios y puedo dedicarle tiempo a la música y ahí retomo la idea y formo la orquesta el año 2021.
¿Qué expectativas tienes con la OCOM?
Son muchas, muy ambiciosas, pero yo te diría que el concepto principal de mis ambiciones con la orquesta es que se transforme en una permanente, estable y que trascienda generaciones, que siempre exista en su espacio que creamos y que no existía en ese minuto y que nunca más pase que personas como yo que somos músicos vocacionales no tengan un espacio donde puedan expresar su música. Mantener ese espacio siempre y mantenerlo a través del tiempo. Para lograr eso hay muchos pasos intermedios en el mediano plazo como consolidar un equipo, consolidar financiamiento y estabilidad en el tiempo.
¿Qué ha sido lo más difícil que les ha tocado como grupo?
Ha habido distintos tipos de dificultades, el financiamiento siempre ha sido un tema, la coordinación y la internalización del concepto de compromiso y de la disciplina orquestal ha sido algo que ha requerido tiempo en construir porque cuando uno dice: “una orquesta” “músico aficionado”, “lo hace por amor al arte”, “no es remunerado” inmediatamente el pensamiento es “esto es tranquilo”, “esto es relajado”, es “buena onda, cuando quiero, llego a la hora que quiero”, y la verdad es que ahí es donde nosotros rompemos ese paradigma y si bien, si queremos hacer un espacio tranquilo, relajado, algo agradable y buena onda, creemos que eso si puede dialogar con la excelencia artística y con el funcionamiento profesional de una institución lo que significa compromiso, puntualidad, estudio personal, etc… Yo te diría que eso ha sido un poco difícil de construir, pero lo hemos logrado. Es parte de la cultura y el espíritu de nuestra orquesta incorporar esos valores y principios en todos los miembros nuevos, pero es una tarea compleja. Además tareas de coordinación, gestión y un trabajo vocacional porque en la orquesta vocacional los músicos no son remunerados y el equipo de gestión por ahora también trabaja en la misma modalidad entonces a veces no es fácil reclutar músicos que toquen en ese perfil porque en el fondo su ganancia es que están haciendo música pero a veces reclutar músicos para hacer cosas no musicales de manera no remunerada es un poco complejo pero también hemos encontrado personas que apuntan hacia el mismo camino.

¿Cómo se logra equilibrar la participación de músicos aficionados y otros más avanzados?
En las orquestas siempre existe una jerarquía intrínseca y también hay una jerarquía musical, entonces también nosotros aprovechamos eso cuando tenemos músicos de buen nivel o que son ya profesionales y han querido participar de esta iniciativa vocacional llamada OCOM y llamados por vocación más que por remuneración. Hemos usado esos músicos como recursos para hacer jefes de filas, monitores que son como los profesores que preparan a la fila, algunas veces tocan en conciertos, otras veces no; entonces de alguna manera la parte colaborativa de la orquesta se extiende también a esto, a que el que sabe más enseñe al que sabe menos, entonces esa es la manera en que nosotros equilibramos el trabajo en los distintos músicos y niveles.
¿Cómo ves el panorama musical en Chile?
Como consumidor de música, de tradición escrita de hace muchos años, se han visto importantes variaciones en cuanto al público, a la oferta que hay, a la cantidad de orquestas, etc.. Yo te diría que en prepandemia iba la música en general creciendo en su extensión, su difusión y creación de grandes audiencias. La pandemia por supuesto paralizó todo y produjo una merma importante en las temporadas de conciertos de las principales instituciones, en la misma orquesta, etc… Después de eso había una reactivación gradual y lo que veo yo es que había un cambio postpandemia en la apreciación por la música clásica. Veo audiencias más grandes, más jóvenes, aparición de orquestas. En efecto, cuando apareció nuestra orquesta no existía una de ese perfil vocacional, conectada a ese tipo de público. Luego de que aparecimos nosotros prácticamente aparecieron otras 3 o 4 de similares características, cosa que nos alegra mucho porque se crean nuevos espacios para nuevas personas. También la audiencia cambió, hay un público mucho más joven, también creo que va de la mano con la inteligencia artificial que ha hecho que apreciemos de mejor manera todo lo que no es artificial y lo que se hace a partir de lo humano y ahí el arte es fundamental en ese sentido, ósea es la actividad por excelencia. Lo que la IA puede hacer, nunca va a ser humano, siempre va a ser artificial. Entónces también ha ayudado a que los públicos hayan cambiado y haya más público, con eso hay más orquestas, más música y mas ofertas y eso encuentro que es super bueno. También la creación de mas instancias y formas distintas de presentar la música clásica, formas no convencionales, opciones para distintos grupos etarios. Creo que el panorama es bastante optimista en ese sentido. Creo que lo que falta es apoyo monetario de las instituciones grandes, del estado y de todos en todo sentido para poder desarrollar ideas, pero en general creo que la institución musical como las audiencias se han fortalecido postpandemia de una manera distinta y la pandemia tuvo un efecto importante en eso.

¿Cómo se financia y cuánto les ha costado? ¿Mucho que hacer o ha sido más fácil?
Ha sido un tema difícil, porque cuando partimos vino de los mismos músicos de la orquesta, durante los conciertos, los aportes voluntarios ayudaron mucho, posterior a eso llegamos a realizar alianzas con músicos profesionales que nos ayudaban de manera gratuita colaborativa con la orquesta (ese es otro tipo de financiamiento indirecto, no es plata constante y sonante, sino que es otro apoyo musical necesario). Los mismos espacios generamos convenios para realizar ensayos con el intercambio de generar conciertos en la comunidad que se nos otorgan esos espacios. Hace 2 años que generamos un vinculo con la U. San Sebastián que nos ha aportado espacios y ya un financiamiento mas formal para poder financiar nuestros conciertos. Estamos en proceso de postulación a fondos y levantamiento de capital de distintas formas ahora que tenemos figura legal, un poco mas de antigüedad y trayectoria, pero no tenemos financiamiento estable y es un tema que seguimos trabajando para poder mejorar.
¿Qué proyectos vienen para OCOM además de los conciertos ya anunciados?
Son muchos, habitualmente tenemos 3 programas o repertorios por año. En el fondo son 3 temporadas de conciertos anuales. Una en el primer semestre, una a mediados de año y otra a fines de año. Además este año tuvimos el privilegio de ser invitados como orquesta a participar de las temporadas de 2 orquestas profesionales del país. Nos invitaron a tocar en la orquesta de la Universidad de Santiago de Chie en Julio y en Noviembre estamos invitados a tocar juntos en la Orquesta Sinfónica Nacional, en la gran sala de la sinfónica nacional. Dos invitaciones que para nosotros significan mucho y representan un reconocimiento importante del mundo musical profesional del más alto nivel en Chile hacia nuestro trabajo que se origina en lo comunitario, de lo ciudadano. Eso es más o menos este año, ya que para el próximo siempre nuestra temporada será en base a conciertos y con las oportunidades y eventos que vayan saliendo. Pronosticamos poder hacer giras, eventualmente salir de la región Metropolitana y ojalá fuera del país próximamente también. Son proyectos, pero lo más próximo son nuestras 2 temporadas de conciertos y éstas invitaciones a participar con orquestas profesionales de Chile.
¿Qué es lo más sublime de OCOM y de la música?
OCOM es más que una orquesta. Es una comunidad que se reúne en torno a su amor a la música y eso se amplifica de tal manera que se forma una institución grande e importante. Todos venimos de lugares y realidades distintas, pero al final encontramos un lenguaje común en la música y eso es como la más sublime de la orquesta. Como la música tiene ese poder transformador e inclusivo que también caracteriza a nuestra orquesta.




