Erika Silva, fundadora y directora de Memorarte: “Bordamos arpillería para encontrarnos, en una comunidad que se reúne para vivir mejor”.

ENTREVISTA: Francisco Calderón M. – FOTOGRAFÍAS: Memorarte y Erika Silva

Erika asistió a unos talleres en el Museo de la Memoria, lugar donde está la mayoría de las arpilleras hechas en dictadura, enseñadas por Patricia Hidalgo y María Teresa Madariaga quienes fueron declaradas «Tesoro Humano Vivo» por realizar estas manualidades enfrentando y denunciando las cosas que pasaban en el régimen represivo. Aprendió la técnica, le gustó y junto a Pamela Monasterio comenzaron a crear poco a poco Memorarte, un colectivo que trabaja el artivismo: arte con contenido politico para denunciar y mostrar distintas causas que tienen diversas comunidades. Por ellas han pasado distintas instituciones, sindicatos, organizaciones asi como han llevado exposiciones al extranjero en diversos centros culturales y museos, han sido premiadas y reconocidas por organizaciones feministas y consideradas como Punto de Cultura Comunitario por el Ministerio de las Culturas de Chile. Por que tiene muchas cosas que contar, Erika nos cuenta su historia y la de Memorarte en conmemoracion de los 53 años del Golpe de Estado de 1973.

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¿Como llegaron las arpilleras de la dictadura a Memorarte?

Memorarte parte en el Museo de la Memoria, es el lugar donde hay más arpilleras de la dictadura, es parte de la colección del museo, y ahí es donde hicieron un taller de arpilleras Patricia Hidalgo y María Madariaga que son tesoro humano vivo y ahí yo tomé el taller y me gustó mucho y se creó Memorarte después que con algunas compañeras que empezamos a bordar nos gustó, eso de estar juntas en un grupo y bordar por el contenido político de las piezas pero también por los espacios que se generan cuando la gente se junta y tiene prácticas textiles juntas y eso hace que los días sean muy bonitos y agradables.

Aun cuando inicialmente hacemos el bordado tradicional que uno puede reconocer como el de las arpilleras, ya que este es un oficio universitario patrimonial creado por mujeres chilenas creado para la defensa de los derechos humanos, por Violeta Parra inicialmente y por eso se llamaban así porque ella bordaba inicialmente en arpilleras. Con el tiempo nuestro trabajo se hizo mucho más visible por el trabajo que hacemos en la calle y por hacerlo más grande, como un afiche y no de paisajes.

En la foto: Patricia Hidalgo y María Teresa Madariaga, reconocidas como «Tesoro Humano Vivo» por el Ministerio de las Culturas, tras realizar talleres de arpilleria desde 1975 durante la dictadura en Lo Hermida, impartieron un taller entre tantos otros lugares en el Museo de la Memoria en la actualidad, donde Erika Silva fue una de sus alumnas. (FOTO: Museo Histórico Nacional)

¿Como se confecciona una arpillera?

Se coloca un fondo, en el caso de nosotras, que somos arpilleras contemporáneas, usamos un fondo negro y una imágen asociada a una demanda de alguna comunidad en particular. Eso es lo que nosotras hacemos.  Después se cortan las piezas, se fijan con hilos que provoquen contrastes y las piezas son elegidas también para que contrasten con el fondo que es negro, y de esa manera incidir en acciones públicas, que es bordar para generar cambios sociales. Y principalmente bordamos lienzos, pines y pañoletas. Memorarte está compuesto por mi y Pamela Monasterio. Nosotras administramos una comunidad de 200 mujeres alrededor del mundo, que se dedican a bordar y han sido alumnas de nosotras y también otra comunidad de 80 mujeres que trabajamos en investigación académica en diferentes universidades del mundo, como Cambridge, Universidad Bautista de Hong Kong, Roma Tre en Italia, de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional de Costa Rica, en distintos lugares del mundo, y también en Chile, en diferentes lugares como en la UPLA, con Romina Freire, y tenemos muchas relaciones con distintas académicas del mundo de los derechos humanos, las artes, del feminismo.

Ustedes fueron a Costa Rica y a otros países a llevar las arpilleras, ¿cómo fue esa experiencia?

Nosotras hacemos Artivismo, es decir utilizar el arte como una técnica para nutrir las ciencias sociales, entonces nos invitan como bordadoras, pero también en contextos académicos, sociales y comunitarios, sindicales. Así llegamos a Costa Rica, porque ganamos un proyecto de la DIRAC (Dirección de Asuntos Culturales) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y también nos invitó la Universidad de Costa Rica y también la Universidad Nacional de Costa Rica. En el caso de Ecuador nos invitó el centro Cultural Quito, para hacer un trabajo con organizaciones sociales, para usar el arte para la exposición y divulgación, para ir a Colombia nos invitó IDARTES (Instituto Distrital de las Artes) y ahí me tocó trabajar con prostitutas trans, exponiendo sus trabajos para poder darles mejores condiciones a quienes ejercen ese oficio, ¿verdad?, también nos invitó la Universidad para el Congreso de Psicología comunitaria en Cali. También hemos expuesto en Bélgica, en Manifiesta, por los 51 años del Golpe, también por eso estuvimos en Burdeaux, Francia, en Cour Mably, invitados por France Chili Aquitaine, una organización de chilenos, hemos estado también en la Universidad de Cambridge, donde expusimos en la Murray Edwards College, que es un collage de mujeres artistas donde está la colección de artistas visuales más importantes de Europa, en la London School of Economics and Political Science (LSE) en Inglaterra, en la Escuela Comunitaria en Porto Rafti en Grecia, hemos trabajado con organizaciones en Berlin, Alemania, en Naciones Unidas, también en CIDAP (Centro Interamericano de Artesanías y Artes Populares), en South Gallery en Canadá, y en otras partes del mundo porque es muy gratificante porque por las redes sociales que la gente conozca tu trabajo te abre un mundo, las proyecciones y las diferentes acciones que debes hacer para potenciar ese trabajo, como poder servir a las diferentes comunidades, organizaciones, a la academia, los ministerios. En Chile hemos expuesto en casi todos los museos de Santiago, en el GAM, hemos trabajado para el Ministerio de las Culturas muchas veces, para municipios, para el Ministerio de la Mujer, con los funcionarios del Ministerio de Economía, Ministerio de Desarrollo Social, en muchos espacios como escuelas y universidades.

¿Han tenido alumnos hombres? ¿Como ha reaccionado el género masculino a la confección de arpilleras? ¿Hay interesados?

Claro, tenemos muchos alumnos hombres porque hacemos clases en las escuelas, porque estas son mixtas, hacemos talleres para 200 a 300 niños, también para los más chiquititos, para profesores y algunos son hombres, así que hemos tenido hartos alumnos hombres también. Para nosotras no hay diferencias.

¿Como ha sido la relación de ustedes con causas políticas? ¿Cuánto influye eso en ustedes?

Nosotras hacemos Artivismos y bordado político, no hacemos otra cosa, por lo tanto vivir del arte no es tan fácil y vivir del arte político es más difícil porque tienes una posición que te marca y obviamente eso te abre puertas y te cierra otras, pero es lo que nos gusta hacer por lo tanto trabajamos con organizaciones que para nosotras son importantes como la Coordinadora 8 de Marzo, con dirigentes de la salud como CONFEDEPRUS, tenemos un gran trabajo que nos obliga a estar siempre atentas a los devenires políticos y buscar acciones que nos permitan servir a diferentes colectivos y comunidades. Trabajamos memoria, feminismo, trabajamos con el tema del agua, temas de salud, lo que hacemos nos sirve como autocuidado también para diferentes equipos, para hacer piezas que tengan que ver con diferentes causas. Hemos bordado por la defensa del suelo marino, defensa del agua, la memoria, contra la impunidad, violencia de género, en muchas actividades hemos estado dentro de Chile y fuera también.

¿Qué actividades tienen próximamente??

El 8 de septiembre tenemos un taller on line, de 18 a 21 hrs, hay varias inscritas y nos gusta mucho porque tenemos la capacidad de crecer fuera de Chile, también hay talleres presenciales. Tenemos muchas actividades como en la Universidad Católica (UC), el día de la Mujer Indígena este fin de semana, tenemos un taller con Estados Unidos este Domingo. Hacemos un taller de autocuidado con SERNAMEG para funcionarios públicos en Estación Central y estamos llenas de actividades en universidades y colaboramos con investigaciones académicas, dentro y fuera de Chile, especialmente en este mes de la Memoria. También estaremos en la calle, nos invitaron a  MUDA (Festival de la Memoria) que lo harán en Octubre sobre los derechos humanos. Mañana tenemos que ir al estadio a poner un clavel gigante que hicimos, el cual lo financiamos con un fondo que nos ganamos en Quimia, asi que siempre tenemos la fortuna de poder vivir del oficio y también siempre estamos abiertas a participar en diferentes proyectos que nos inviten.

PROXIMAS ACTIVIDADES:

3 y 4 de Octubre: MUDA (Festival de la Memoria)

¿Qué anécdotas tienen haciendo arpillera y enseñando?

Las cosas lindas que nos pasan y conocer gente que nos admiran, el arte nos permite acercarnos a esas personas, por ejemplo le entregamos una pañoleta a Rosalía, a Monlaferte, a Cecilia Vicuña, Joe Vasconcellos, Manuel García, Silvana Estrada y tenemos otros proyectos con la embajada de México, otro taller de artivismo con el Museo de los Museos. Terminamos de hacer un libro de madres migrantes y conocer a esas académicas y esos mundos como la maternidad migrante es super bonito, y siempre nos proponermos que nos gustaría conocer. Nos invitaron a hacer un taller en Huasco, en octubre a hacer un taller de gerofeminismo, seguramente habrá algo de arte, se van mezclando las cosas. La Pamela es cartógrafa, y yo soy educadora, con magister en Gobierno y Gerencia Pública, entonces bordar es una excusa para abrir un espacio de encuentro, un espacio de creación colectiva pero finalmente es un espacio político, eso es más relevante.

¿Como es la relación de la arpillera con la sociedad civil? ¿Hay interés en aprender?

Nosotros vivimos de las clases de la sociedad civil y el estado. Nosotras ganamos un fondo del Ministerio de las culturas que es haber sido un Punto Comunitario de Cultura. Nosotras no tenemos otros fondos que no sea la autogestión, y que claro, a veces nos contrata un ministerio, las universidades y organizaciones a través de mercado público, les hacemos proyectos y talleres a personas mayores y ahora también somos una fundación que se llama “Empoderarte”, en donde también hacemos otras cosas que son poco conocidas donde Memorarte es parte de esa fundación, que esta compuesta por cartógrafos, trabajadores sociales, gestores culturales, entonces tenemos hartas disciplinas que nos unen de los trabajos que hemos hecho a lo largo de nuestra vida que para nosotros son de interés, entonces se van mezclando las cosas que vamos haciendo. Esa es nuestra relación con la sociedad civil. Participamos siempre en todas las organizaciones, como 8 de Marzo. Siempre estamos a disposición de poder conversar con muchas organizaciones super interesantes como el «Observatorio Contra la Violencia», con dirigentes sindicales, con audiovisualistas, productoras, investigadoras, también colaboramos con el MEMCH (Movimiento Pro Enmacipación de las Mujeres de Chile), en lo que podemos estar ahí presente, también podemos conocer la lucha de las mujeres mayores; ha sido super bonito para nosotras poder apoyar eso, asi que a eso nos dedicamos.

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¿Qué es lo más sublime de la arpilleria ?.

Lo más sublime es que provoque un cambio social, nosotras no venimos del mundo del arte, una puede decir que las arpilleras son más o menos bonitas, pero en realidad lo que nos llena de alegría es que con el arte pase algo que active un trabajo colectivo, que las fortalezca o que finalmente incida en las organizaciones públicas.  Dentro de las gratificaciones cuando se aprobó el aborto por las tres causales en la foto del New York Times que tiene 16 millones de seguidores fue una imágen memorable y eso para nosotras es muy importante porque trabajamos con los ojos de las personas, eso es lo que hace un artista visual. Estar en archivo para nosotras es super importante como en el “Archivo del Centro Nacional de Arte Contemporáneo” donde están todas las mujeres feministas artistas. Ser parte de ese archivo, que en realidad se llama “Archiva” es muy importante. Haber estado entre las finalistas del premio de la «Organización Iberomericana de Educación en Derechos Humanos» también nos honra que nuestro trabajo haya sido reconocido de esa manera marca, y eso te abre puertas y te cierra otras. Que ONU Mujeres nos haya seleccionado en el año 2024, como una de las mejores iniciativas culturales contra la violencia de género, el Ministerio de las Culturas nos hizo una ceremonia, en el Centro Cultural España también es sorprendente. Una trabaja mucho en esto, nada cae del cielo. Ser invitadas recurrentes a paneles, conversatorios por la FECH (Federación de Estudiantes de Chile), la FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica) también son cosas que para nosotras son cosas super bonitas, que las generaciones nuevas nos invitan. Ahora nos invitaron a hacer un taller en el Instituto Nacional. Nosotras somos ex alumnas del Carmela Carvajal, haber echo talleres allá es super gratificante. Haber expuesto en la ONU (Naciones Unidas), es difícil llegar a ella, haber ido a Grecia, en Manifiesta, Bélgica, también me siento muy contenta de que esas cosas pasen, haber hecho este libro “Madres migrantes”, el libro de “Los 50 años de Hilos de resistencia” bordado por 80 mujeres también son cosas que nos alegran mucho y tener esta comunidad de 200 alumnas alrededor del mundo también es muy bonito porque no es solo una comunidad que comparte el bordado es una comunidad que se colabora para vivir mejor y eso es realmente lo que más importa.

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